Categoría: Eventos

Categoría: Destacado

martes, 12 de septiembre de 2017

CON DIETAS MILAGRO PERDÍ TIEMPO Y DINERO; EN LA CLÍNICA DE LA OBESIDAD PERDÍ PESO


 
·         Como de todo, aunque en cantidades moderadas, y hoy me siento bien cuando me veo en el espejo, y me siento mejor conmigo misma, relató la paciente Cristina Morales
 
·         Pacientes hablan de su experiencia en la Clínica de la Obesidad del Hospital Juárez de México.
 
 
Frustración y enojo por los nulos resultados de dietas y ejercicios, baja estima y alejamiento de los demás, acabó por convencerlos de acudir a la Clínica de Obesidad y Trastornos Metabólicos del Hospital Juárez de México, en donde ingresaron a un programa de atención a pacientes con obesidad severa, y al cabo de un año bajaron hasta 60 kilogramos de peso.
 
Cristina, Amelia, Adriana, Nancy y Guillermo, se pusieron en manos de un equipo interdisciplinario, que por varios meses estuvo enfocado a un tratamiento integral en casos específicos, incluye procedimientos endoscópicos o quirúrgicos como banda gástrica, manga gástrica, bypass gástrico y balón intragástrico.
 
Lo que no ocurrió con las dietas milagro, como la de la luna, de los puntos o de la alcachofa; ni las rudas rutinas de ejercicio en gimnasios y clubes deportivos, que a la larga sólo nos hicieron perder su tiempo y su dinero, lo encontramos en esta clínica, dijeron en entrevista.
   
Sorprendida por el giro que en poco más de un año le dio a su vida, Cristina Morales refirió que tenía un peso de 117 kilogramos, cuando una amiga le habló del programa para bajar de peso. “A los 32 años de edad, con ese sobrepeso no era fácil tener una buena relación con los demás, y ponía barreras a las personas que se me acercaban, y hasta mi familia se mostraba preocupada porque esto me repercutiera en otras enfermedades”, relató.
 
Vine al hospital a la plática en el mes de julio de 2016, y un equipo de médicos especialistas, nutriólogos y cirujanos hablaron conmigo, y concluyeron que era apta para la colocación de Bypass, que me colocaron el pasado 14 de marzo.
La experiencia ha sido muy difícil, porque tuve que acostumbrar a mi estómago a comer menos. Líquidos y papillas al principio, hicieron que al mes y medio cuestionara si este sacrificio había valido la pena.
 
Sin embargo, como a los tres meses ya estaba comiendo de todo, aunque en cantidades moderadas, y hoy me siento bien cuando me veo en el espejo, y me siento mejor conmigo misma". El cambio, hizo hincapié, ha sido muy importante: Ahora me integro más con la gente. Mis amigas me preguntan ¿qué te hiciste que te ves muy bien?
 
Hoy peso 67 kilogramos, la mitad de lo que pesaba hace poco más de un año, y veo la vida de una manera diferente.
 
Por un problema de Tiroides, Guillermo Nava Rodríguez, 50 años, encargado de compras de una empresa privada de la Ciudad de México, fue canalizado a la Clínica de la Obesidad en julio de 2016. Entonces tenía un peso de 134 kilogramos. Un año y dos meses después al subirse a la báscula marca 111 kilogramos. Sin embargo, no se siente satisfecho de haber bajado 23 kilogramos, y con determinación señala que su meta es seguir bajando, hasta pesar 86 kilogramos.
"Había probado varias dietas y ejercicio en el gimnasio, que daban resultado por un tiempo, pero de nuevo volvía a subir de peso, lo cual era muy frustrante”.
Por eso, cuando en la Clínica de la Obesidad me dijeron que me colocarían una manga gástrica, no lo dudé. El 6 de marzo me la colocaron, y aunque no ha sido fácil, porque esto ha requerido adoptar nuevos hábitos alimenticios y realizar ejercicio, me siento muy motivado y siento que ha valido la pena. “Estar gordo era muy limitante, porque no tenía energía. Me cansaba al hacer mis actividades en el trabajo y en mi vida diaria. Hoy mi familia y mis amigos se alegran y me animan para seguir bajando”.

Nancy García Martínez no se lo creé todavía. Ingresó al programa con 142 kilogramos, cuando un angiólogo le advirtió que estaba a punto de perder una pierna. Decidió ingresar a la Clínica de la Obesidad el tres de julio del 2016, y en cuatro meses de tratamiento, bajó 22 kilogramos. Luego, el 17 de enero, cuando ya pesaba 113 kilogramos, ya me pusieron el Bypass, y ahora mi peso es de 78.5 kilogramos. !Como puede ver, he bajado 63.5 kilogramos!

"Desde niña era gorda y siempre me gustó comer hasta hartarme. Y por el sobrepeso me divorcié, caí en depresión. Entonces el angiólogo me envió a la Clínica de la Obesidad del Hospital Juárez de México, y creo que es lo mejor que me ha pasado".

Hoy -resalta con satisfacción- tengo 45 años de edad, y aunque no me siento joven, me siento una mujer con mayor seguridad, y ya no soy cerrada con los demás.
Hoy me asusta la imagen de gorda que tenía, y tengo el propósito de seguir bajando. !Ahora se que si se puede!, remarcó.

Una sobrina informó a Amelia Vázquez, de 39 años de edad, sobre los resultados que muchas personas con problemas de sobre peso, han tenido en la Clínica de la Obesidad del HJM.

"Los 102 kilogramos que traía me hicieron venir aquí y me dijeron que me pondrían una manga gástrica. Esto ocurrió el pasado 24 de marzo, y hoy estoy pesando 76 kilos". "Lo que hicieron por mí en la Clínica de la Obesidad cambió el chip y transformó mi vida radical, tanto en ni salud como en lo estético y lo psicológico, porque mejoró mi autoestima. La ropa que me pongo en hace ser diferente y me hace sentir contenta conmigo misma", expresó.

"Bajé varias tallas, ya que antes era 42 y ahora soy 34. Tengo que bajar todavía seis kilos, pero me gusta lo que veo en el espejo y por eso me tomo muchas fotos".

Adriana Montiel sonrió satisfecha al señalar que desde que le colocaron el Bypass ha bajado 54 kilos. !Pesaba 140 y hoy mis familiares y amigos no me reconocen! Todavía me falta bajar 20, pero me siento muy contenta, se ha elevado mi autoestima y me gusta cuando me veo en el espejo. Todavía no me lo creo, ha sido muy positivo todo esto. Lo importante es que noto que hay un cambio en mi actitud, y para verme mejor voy con más entusiasmo a las clases de zumba y camino más. También hago pesas y hago ejercicio en la bicicleta.